Comillas es una de esas villas del norte que no se explican: se sienten. Entre prados verdes, acantilados suaves y un mar que respira despacio, este pequeño rincón de Cantabria guarda una historia sorprendente para su tamaño. A primera vista parece un pueblo elegante y tranquilo, pero bajo sus tejados rojizos late un pasado que mezcla tradición marinera, modernismo visionario y el impulso de una familia que cambió su destino para siempre.
A finales del siglo XIX, el regreso del indiano Antonio López y López —futuro Marqués de Comillas— transformó la villa en un centro de innovación artística y social. Su mecenazgo atrajo a arquitectos, artesanos y pensadores que dejaron aquí algunas de las obras más singulares del modernismo español. Por sus calles conviven hoy casonas solariegas, palacios neogóticos y la huella inconfundible de Antoni Gaudí, cuyo Capricho sigue siendo uno de los iconos más luminosos de la villa.
Pero Comillas no es solo arquitectura. Es cultura viva: festivales que llenan el verano, tradiciones que se mantienen generación tras generación y un ambiente creativo que siempre ha atraído a artistas, escritores y viajeros en busca de calma. Y, como buena villa cántabra, también es sabor: cocidos contundentes, pescados frescos y esos dulces que saben a sobremesa lenta y a tardes de mar.
Comillas es historia, paisaje y carácter. Una villa pequeña con alma grande.
Índice de contenidos
- El Capricho de Gaudí
- Palacio de Sobrellano, Comillas
- La Universidad Pontificia de Comillas
- Cementerio de Comillas
- Casco Antiguo de Comillas
- La Playa de Comillas
- Puerta de los Pájaros
- Puerto de Comillas
Historia de Comillas
Comillas es una villa pequeña con un pasado sorprendentemente grande. Durante siglos fue un pueblo marinero dedicado a la pesca de bajura, con un caserío humilde que miraba al Cantábrico y vivía al ritmo de las mareas. Sus calles estrechas, sus casas de piedra y su puerto eran el corazón de una comunidad que dependía del mar para prosperar. Aquí puedes colocar la primera imagen: el Comillas antiguo o el puerto tradicional.
El gran giro llegó en el siglo XIX, cuando un hijo del pueblo, Antonio López y López, regresó convertido en uno de los indianos más influyentes de la época. Su ascenso social culminó con el título de Marqués de Comillas, y con él llegó una etapa de esplendor que transformó por completo la villa. López invirtió en infraestructuras, impulsó obras públicas y atrajo a la élite política, económica y cultural del momento. Comillas pasó de ser un pueblo marinero a convertirse en un centro de innovación artística y social.
Gracias al mecenazgo del Marqués, la villa se convirtió en un laboratorio creativo donde trabajaron algunos de los nombres más importantes del modernismo catalán. Arquitectos como Joan Martorell, Cristóbal Cascante y, por supuesto, Antoni Gaudí, dejaron aquí algunas de sus obras más singulares.
Durante esta época se levantaron tres de los iconos que hoy definen la identidad de Comillas: el Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano y la monumental Universidad Pontificia. Estas construcciones no solo cambiaron el paisaje urbano, sino que situaron a la villa en el mapa cultural de España.
A finales del XIX y principios del XX, Comillas vivió una época dorada: veraneos aristocráticos, visitas de la familia real, tertulias intelectuales y un ambiente cosmopolita que contrastaba con su tamaño. Sin embargo, tras la muerte del Marqués y los cambios sociales del siglo XX, la villa recuperó un ritmo más tranquilo, manteniendo intacto su patrimonio.
Hoy, Comillas es un lugar donde historia, arquitectura y paisaje conviven en armonía. Sus calles conservan la esencia marinera, sus edificios modernistas siguen brillando y su carácter tranquilo atrae a viajeros que buscan un destino con alma.
Qué ver en Comillas
El Capricho de Gaudí
El Capricho es la obra más luminosa y juguetona de Antoni Gaudí fuera de Cataluña. Fue construido entre 1883 y 1885 como residencia de verano para Máximo Díaz de Quijano, un joven abogado culto, amante de la música y muy cercano al Marqués de Comillas. Gaudí, todavía en los inicios de su carrera, desplegó aquí una creatividad fresca, casi experimental, que anticipa muchas de las ideas que más tarde definirían su estilo.
La fachada, cubierta de girasoles cerámicos, es un homenaje a la naturaleza y al movimiento del sol, un tema que obsesionaba al arquitecto. El edificio juega con curvas, colores y detalles orientales que recuerdan a un pequeño palacio caprichoso, casi fantástico.
El interior está lleno de guiños musicales —Díaz de Quijano era un apasionado del arte sonoro— y de soluciones arquitectónicas adelantadas a su tiempo: ventanas que giran para aprovechar la luz, espacios que se adaptan al clima y una torre-minarete que parece sacada de un cuento.
- Gaudí nunca llegó a ver terminado el edificio, porque se marchó a Barcelona para trabajar en la Sagrada Familia.
- El nombre “Capricho” no es de Gaudí: se lo dieron los vecinos por su aspecto juguetón y poco habitual.
- El minarete está inspirado en la arquitectura persa, una rareza en Cantabria.
- Máximo Díaz de Quijano murió antes de estrenar la casa.
- El edificio estuvo abandonado durante décadas hasta su restauración en los 90.
Horarios 2026
- Todos los días: 10:00–20:00
- Última entrada: 19:30 (Horarios estables, pero siempre conviene revisar antes de ir.)
Precios 2026
- Entrada general: 12 €
- Reducida: 9 € (estudiantes, mayores, etc.)
- Niños menores de 10 años: gratis
💡 Recomendaciones para la visita
- La mejor luz para fotos es por la mañana, cuando los girasoles brillan más.
- Si vas en verano, compra entrada anticipada: suele haber colas.
- El jardín es precioso: tómate tu tiempo, no es una visita rápida.
- Ideal para combinar con el Palacio de Sobrellano, que está a 5 minutos andando.
Palacio de Sobrellano, Comillas
El Palacio de Sobrellano es la pieza más aristocrática del conjunto monumental de Comillas. Fue encargado por Antonio López y López, Marqués de Comillas, como residencia de verano para su familia y como símbolo de su ascenso social. El arquitecto Joan Martorell, uno de los grandes referentes del neogótico catalán, diseñó un edificio que mezcla elegancia, solemnidad y un gusto exquisito por el detalle.
El palacio se levantó entre 1881 y 1888 en un punto estratégico: una colina desde la que se domina toda la villa. Su fachada, de piedra clara y líneas neogóticas, recuerda a los palacetes europeos del siglo XIX, con ventanales apuntados, esculturas y una presencia casi escénica.
En el interior, Martorell trabajó con artesanos catalanes que llenaron las estancias de maderas nobles, vidrieras, mobiliario diseñado a medida y detalles que hablan del lujo de la época. La capilla-panteón, situada junto al palacio, es otra joya del conjunto: un espacio íntimo, de inspiración medieval, donde descansan los restos del Marqués y su familia.
El Palacio de Sobrellano no solo fue residencia, sino también un lugar de recepción para la élite política y cultural del momento. La familia real española llegó a alojarse aquí durante sus veraneos en Comillas, reforzando el prestigio de la villa como destino aristocrático.
Curiosidades
- El palacio fue uno de los primeros edificios de España en tener electricidad, gracias a la relación del Marqués con la compañía de los hermanos Montells.
- La capilla-panteón está decorada con esculturas de Frederic Marès y otros artistas catalanes.
- Desde los jardines se obtiene una de las mejores vistas del Capricho de Gaudí, situado justo enfrente.
- El mobiliario original fue diseñado por Martorell y por el taller de Eudald Puntí, colaborador habitual de Gaudí.
- El palacio se concibió como un “escaparate social”: cada estancia tenía una función protocolaria.
🕒 Horarios 2026
- Martes a domingo: 10:00–14:00 y 16:00–20:00
- Lunes: cerrado
- Última entrada: 30 minutos antes del cierre
Precios 2026
- Entrada general: 5 €
- Reducida: 3 €
- Menores de 10 años: gratis
Recomendaciones para la visita
- La visita combinada Palacio + Capilla merece mucho la pena.
- Si vas en verano, intenta entrar en la franja de la mañana: hay menos grupos.
- Los jardines son perfectos para fotos y para ver el conjunto desde diferentes ángulos.
- Ideal para combinar con la Universidad Pontificia, que está a pocos minutos andando.
La Universidad Pontificia de Comillas
La Universidad Pontificia de Comillas es, quizá, el edificio más imponente de toda la villa. Se alza sobre la colina como un gran palacio académico, visible desde casi cualquier punto del pueblo. Su origen está ligado directamente al impulso del Marqués de Comillas, que quiso crear aquí un centro de formación para seminaristas procedentes de misiones en América. Para ello encargó el proyecto al arquitecto Joan Martorell, quien diseñó un edificio monumental, de estilo neogótico y con una presencia casi escénica.
Las obras comenzaron en 1883 y dieron como resultado un conjunto arquitectónico que combina líneas medievales, detalles modernistas y una planificación muy avanzada para su época. La fachada principal, con sus arcos apuntados y su gran escalinata, impresiona desde el primer vistazo.
En el interior, los pasillos largos, las aulas, la biblioteca y la capilla muestran el equilibrio entre solemnidad religiosa y modernidad arquitectónica. La decoración, realizada por artesanos catalanes, incluye vidrieras, madera tallada y motivos simbólicos que hablan de la misión educativa del centro.
Durante décadas, la Universidad Pontificia fue un referente académico y espiritual. Con el tiempo, parte de su actividad se trasladó a Madrid, pero el edificio de Comillas sigue siendo un icono cultural y uno de los lugares más visitados de la villa. Hoy acoge exposiciones, visitas guiadas y eventos, manteniendo vivo su legado.
- El edificio fue inaugurado oficialmente por Alfonso XII, reforzando el vínculo entre la familia real y Comillas.
- La escalinata principal está orientada para que el sol ilumine la fachada en las primeras horas del día.
- En su época de mayor actividad, llegó a acoger a más de 300 seminaristas.
- El conjunto incluye un claustro interior poco conocido pero precioso para fotografiar.
- Desde la explanada se obtiene una de las mejores vistas del Palacio de Sobrellano.
Horarios 2026
Visitas guiadas:
- Mañanas: 10:00–14:00
- Tardes: 16:00–20:00
Lunes: cerrado
La visita libre no siempre está disponible; depende de eventos y exposiciones.
Precios 2026
- Entrada general: 5 €
- Reducida: 3 €
- Menores de 10 años: gratis
Recomendaciones para la visita
- La visita guiada es muy recomendable: aporta contexto histórico y acceso a zonas que no siempre están abiertas.
- La luz del atardecer es perfecta para fotografiar la fachada.
- Si vas en verano, reserva con antelación: es uno de los lugares más demandados.
- Combina la visita con el Palacio de Sobrellano, situado justo enfrente.
Ángel Exterminador, Cementerio de Comillas
El Cementerio de Comillas es uno de esos lugares que sorprenden incluso a quienes ya conocen la villa. Situado sobre un antiguo castro medieval y abierto al mar, combina historia, arte y un paisaje que lo convierte en uno de los cementerios más bellos y simbólicos de España. Su origen se remonta al siglo XVIII, pero la transformación definitiva llegó en el XIX, cuando se decidió construir aquí un camposanto monumental aprovechando las ruinas de la antigua iglesia parroquial.
El resultado es un espacio único: muros de piedra desgastada por el viento, restos góticos que emergen entre cipreses y un silencio que parece hecho a medida del lugar.
La pieza más famosa es, sin duda, el Ángel Exterminador, una escultura de Josep Llimona que se ha convertido en icono de Comillas. Su figura, elevada sobre las ruinas, parece vigilar el horizonte y proteger el recinto. La mezcla de romanticismo, simbolismo y decadencia arquitectónica crea una atmósfera que no se olvida.
El cementerio no solo es un lugar de descanso, sino también un testimonio del pasado marinero y aristocrático de la villa. Aquí reposan familias locales, personajes históricos y generaciones que vivieron de cara al Cantábrico. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural, y es uno de los puntos más fotografiados de Comillas.
- El cementerio se construyó sobre las ruinas de la antigua iglesia de San Cristóbal, destruida parcialmente por un incendio.
- El Ángel Exterminador es una de las esculturas funerarias más famosas de España.
- Desde el recinto se obtienen algunas de las mejores vistas del Cantábrico en toda la villa.
- El lugar inspiró a escritores y pintores del siglo XIX por su estética romántica.
- El muro perimetral está diseñado para proteger el cementerio del viento y la sal del mar.
Horarios 2026
- Todos los días: 09:00–21:00
- Entrada libre
Recomendaciones para la visita
- La mejor hora para visitarlo es al atardecer, cuando la luz dorada cae sobre el Ángel.
- Lleva calzado cómodo: el terreno tiene desniveles y zonas irregulares.
- Es un lugar muy fotogénico, pero conviene mantener un tono respetuoso.
- Ideal para combinar con un paseo por el casco histórico o la playa.
Casco Antiguo de Comillas
El casco antiguo de Comillas es el corazón vivo de la villa: un entramado de calles empedradas, plazas pequeñas y casas montañesas que conservan la esencia de un pueblo que creció mirando al mar. Pasear por él es entrar en un escenario donde conviven siglos de historia, desde la tradición marinera hasta el esplendor modernista impulsado por el Marqués de Comillas.
Su origen se remonta a la Edad Media, cuando la villa comenzó a organizarse alrededor de la antigua iglesia y de las primeras casas solariegas. Con el paso del tiempo, comerciantes, pescadores y familias nobles fueron dando forma a un casco urbano que hoy mantiene su trazado original.
En el siglo XIX, la llegada del indiano Antonio López y López transformó la villa y también su centro histórico. Muchas de las casonas fueron restauradas, se construyeron edificios de estilo montañés con balcones de madera y escudos nobiliarios, y se introdujeron detalles modernistas que aún hoy sorprenden al visitante. El resultado es un casco antiguo que mezcla tradición cántabra con pinceladas de modernidad, creando un ambiente único.
Hoy, el casco histórico es un espacio vibrante donde conviven tiendas artesanales, cafeterías acogedoras, restaurantes de cocina local y rincones que parecen detenidos en el tiempo. Es el lugar perfecto para pasear sin prisa, descubrir fachadas llenas de historia y disfrutar del ambiente tranquilo y auténtico que define a Comillas.
- La Plaza de la Constitución es el centro neurálgico del casco antiguo y uno de los lugares más fotografiados.
- Muchas casas solariegas conservan escudos nobiliarios que cuentan la historia de las familias que vivieron aquí.
- El trazado del casco histórico apenas ha cambiado desde el siglo XVIII.
- Algunas fachadas incluyen detalles modernistas añadidos durante la época del Marqués.
- En verano, las calles se llenan de vida gracias a pequeños mercados, terrazas y eventos culturales.
La Playa de Comillas
La Playa de Comillas es uno de esos arenales que resumen a la perfección la esencia de la costa cántabra: naturaleza, calma y un paisaje que cambia con la luz del día. Con casi un kilómetro de longitud, es una playa amplia, de arena fina y dorada, que se abre hacia un mar Cantábrico generalmente tranquilo en verano y más bravo en invierno. al fondo.
El entorno es uno de sus mayores atractivos. Desde la orilla se divisan las casas montañesas del casco histórico, la silueta del Palacio de Sobrellano y, más arriba, la Universidad Pontificia. Todo ello rodeado de colinas verdes que contrastan con el azul del mar y crean un paisaje muy fotogénico.
La playa es perfecta para quienes buscan un ambiente familiar y tranquilo. Su amplitud permite pasear descalzo, tumbarse al sol o disfrutar de actividades como paddle surf, bodyboard o simplemente un baño relajado. Los alrededores cuentan con senderos que conectan con miradores y zonas naturales, ideales para quienes quieren explorar más allá de la arena.
- La playa está protegida por un sistema de dunas que se conserva de forma natural.
- Desde la orilla se pueden ver algunos de los edificios más emblemáticos de Comillas.
- Es una playa muy apreciada por familias por su pendiente suave y su amplitud.
- En invierno, es un lugar perfecto para ver marejadas espectaculares.
- El paseo marítimo fue diseñado para integrarse con el paisaje sin restar protagonismo a la playa.
Servicios
- Duchas
- Aseos
- Socorristas en temporada alta
- Accesos adaptados
- Aparcamiento cercano
- Paseo marítimo con cafeterías y restaurantes
- Alquiler de material para deportes acuáticos (en verano)
Recomendaciones para la visita
- La mejor luz para fotos es a primera hora de la mañana o al atardecer.
- Si vas en verano, llega pronto: el aparcamiento se llena rápido.
- Para un paseo bonito, recorre el paseo marítimo hasta el puerto.
- Si te gusta el paddle surf, la playa suele tener olas suaves ideales para principiantes.
- En días de viento, lleva algo de abrigo: la brisa del Cantábrico se nota incluso en verano.
Puerta de los Pájaros
La Puerta de los Pájaros es uno de esos rincones discretos pero llenos de encanto que enriquecen el paseo por Comillas. Aunque no es tan conocida como los grandes monumentos modernistas, forma parte del paisaje artístico que dejó la influencia del modernismo catalán en la villa. Su diseño, delicado y simbólico, encaja a la perfección con el espíritu creativo que impregnó Comillas a finales del siglo XIX.
El portal destaca por sus líneas curvas y su composición armoniosa, donde la funcionalidad se mezcla con un lenguaje artístico inspirado en la naturaleza. El nombre “Puerta de los Pájaros” proviene de su simbolismo: uno de sus elementos representa la libertad, un puente entre lo terrenal y lo etéreo. Es un guiño al estilo naturalista del modernismo, que buscaba integrar arte y entorno sin estridencias.
Situada en una zona tranquila y rodeada de vegetación, la puerta se convierte en una parada perfecta para quienes disfrutan de los pequeños detalles. No es un monumento monumental, sino un gesto artístico que suma personalidad al recorrido por Comillas y que encaja muy bien en una ruta a pie entre el Capricho, el Palacio y la Universidad.
- Su diseño refleja la inspiración naturalista típica del modernismo.
- El nombre hace referencia al simbolismo de los pájaros como representación de libertad.
- Es uno de los rincones más discretos pero fotogénicos del entorno monumental.
- Se integra en un área donde el modernismo dejó varias huellas menores pero muy interesantes.
- Es un punto ideal para quienes buscan fotografía de detalles.
Puerto de Comillas
El Puerto de Comillas es uno de los rincones más auténticos de la villa. No es un puerto grande ni monumental, pero sí un espacio cargado de identidad marinera, donde todavía se respira el pasado pesquero que dio forma al pueblo durante siglos. Aquí, entre barcas de colores, redes y el sonido del Cantábrico, se entiende la Comillas más humilde y real.
Su origen se remonta a la Edad Media, cuando la villa dependía del mar para su economía. Durante siglos fue un puerto de pesca de bajura, fundamental para la vida cotidiana de los vecinos. Aunque hoy su actividad es menor, conserva ese aire tranquilo y costumbrista que lo convierte en un lugar perfecto para pasear sin prisa, observar el movimiento de las mareas y disfrutar de las vistas hacia la playa y el casco histórico.
El puerto es también un punto ideal para conectar con el paisaje: desde aquí se aprecia la amplitud de la playa, la silueta del pueblo y, en días claros, el contraste entre el azul del mar y el verde de las colinas. Es un rincón sencillo, pero lleno de encanto.
- Fue durante siglos el centro económico de la villa gracias a la pesca de bajura.
- En el espigón se pueden ver marcas de antiguas reparaciones hechas por los propios marineros.
- Es uno de los mejores lugares para ver cómo cambia el Cantábrico según la marea.
- En invierno, las olas golpean el espigón creando escenas espectaculares.
- Desde el puerto se obtienen fotos preciosas del casco histórico y de la Playa de Comillas.
Recomendaciones para la visita
- Ideal para un paseo tranquilo después de visitar el casco histórico o la playa.
- Si te gusta la fotografía, ven al atardecer: la luz es preciosa sobre el agua.
- En días de mar fuerte, mantén distancia del espigón: las olas pueden saltar.
- Perfecto para sentarse un rato y disfrutar del ambiente marinero.
- Muy recomendable combinarlo con el paseo marítimo y la zona de la playa.
Gastronomía de Comillas
La gastronomía de Comillas es un reflejo directo de Cantabria: mar, montaña y tradición en equilibrio perfecto. Aquí se come con calma, con producto fresco y con ese toque casero que define a los pueblos del norte. La villa combina recetas marineras, guisos contundentes y postres que saben a sobremesa larga y a cocina de abuela.
La cercanía al Cantábrico convierte a Comillas en un lugar ideal para disfrutar de pescados y mariscos frescos: bonito, sardinas, bocartes, rabas y marisco de temporada. Pero también es tierra de cocidos tradicionales, como el cocido montañés, perfecto para días frescos o para quienes buscan un plato con alma.
Y, por supuesto, no faltan los dulces cántabros: sobaos, quesadas y postres caseros que acompañan cualquier comida con un toque dulce y nostálgico.
Platos típicos que no puedes perderte
| Cocido montañés | Guiso tradicional de alubias, berza y compango. Contundente y perfecto para días frescos. |
| Pescados del Cantábrico | Bonito, sardinas, bocartes y merluza fresca. Producto de primera calidad. |
| Rabas | Calamares fritos al estilo cántabro. Crujientes, tiernas y muy típicas en la zona. |
| Mariscos | Navajas, mejillones, almejas y más, según temporada y lonja. |
| Sobaos pasiegos | Bizcocho mantecoso típico de Cantabria. Ideal para desayunos y meriendas. |
| Quesada | Postre suave y aromático elaborado con leche cuajada. Un clásico imprescindible. |
Recomendaciones gastronómicas
- Prueba las rabas en fin de semana: es cuando más frescas suelen estar.
- El bonito es espectacular en temporada (junio–septiembre).
- Si te gustan los guisos, el cocido montañés es un acierto seguro.
- Para desayunar o merendar, busca sobaos y quesadas artesanales.
- En verano, reserva restaurante: Comillas se llena.
Actividades y Tours
Dónde alojarse en Comillas
Dónde alojarse en Comillas
Comillas es uno de los pueblos más bonitos de Cantabria: elegante, tranquilo y con un patrimonio modernista único. Aunque no es grande, tiene varias zonas con ambientes muy distintos: desde calles empedradas junto al casco histórico hasta áreas más abiertas cerca de la playa o alojamientos rodeados de naturaleza.
La buena noticia es que todo está a distancias cortas: incluso si te alojas en las afueras, llegar al centro o a la playa suele ser un paseo de 10–15 minutos. Aun así, cada zona tiene su personalidad, sus ventajas y sus pequeños inconvenientes.
Mejores zonas para alojarse en Comillas
1. Casco histórico
El corazón de Comillas: calles estrechas, casonas montañesas, bares, tiendas y ambiente todo el día.
-
Ideal si quieres ir a pie a todas partes.
-
Perfecto para quienes buscan encanto y comodidad.
-
Puede ser algo más ruidoso en temporada alta.
Para quién es: parejas, viajeros sin coche, amantes del ambiente local.
2. Zona de la Playa de Comillas
La parte baja del pueblo, junto al arenal y el paseo marítimo.
-
Perfecto si quieres despertarte cerca del mar.
-
Zona más tranquila por la noche.
-
Algo más alejada del casco histórico (10–15 min andando).
Para quién es: familias, viajeros que priorizan playa y tranquilidad.
3. Entorno del Capricho de Gaudí y Palacio de Sobrellano
Una zona preciosa, con jardines, arquitectura modernista y vistas.
-
Ambiente muy elegante y fotogénico.
-
A medio camino entre el centro y la playa.
-
Suele tener alojamientos más amplios y tranquilos.
Para quién es: quienes buscan calma, estética y paseos bonitos.
4. Periferia y urbanizaciones
Alojamientos más modernos, casas rurales y apartamentos amplios.
-
Más espacio, más silencio y mejor aparcamiento.
-
Necesitas caminar un poco más o usar coche.
-
Suele ser la opción más económica.
Para quién es: familias grandes, grupos, viajeros con coche.
Algunos Hoteles recomendados en Comillas
Abba Comillas Hotel ****
Hotel moderno y muy tranquilo, situado en la parte alta de Comillas, junto al campo de golf. Habitaciones amplias, piscina de temporada, spa y parking gratuito. No está en el centro, pero ofrece comodidad y buenas vistas.
-
Ubicación: zona alta, a 10–15 min del centro.
-
Ideal para: familias, parejas, viajeros con coche.
-
Lo mejor: instalaciones completas, silencio, amplitud.
-
A tener en cuenta: hay cuestas para volver andando desde el centro.
Hotel Comillas ****
Hotel clásico y muy bien ubicado, justo frente al Palacio de Sobrellano y a un paso del casco histórico. Habitaciones cómodas, piscina exterior y un ambiente tranquilo. Ideal si quieres moverte a pie por todo el pueblo.
-
Ubicación: excelente, junto al centro y cerca de los principales monumentos.
-
Ideal para: parejas, viajeros sin coche, quienes buscan comodidad sin complicaciones.
-
Lo mejor: ubicación top, piscina, trato cercano.
-
A tener en cuenta: estilo tradicional y sin grandes lujos.
Apartamentos Mar Comillas ****
Apartamentos amplios y bien equipados, en una zona tranquila pero muy cerca del centro. Perfectos para quienes buscan independencia sin renunciar a poder moverse a pie por Comillas.
-
Ubicación: Paseo del Jarón; a 5–7 min del centro y 10 min de la playa.
-
Ideal para: familias, estancias largas, viajeros que prefieren cocina propia.
-
Lo mejor: amplitud, equipamiento, ubicación práctica.
-
A tener en cuenta: zona ligeramente elevada, pero sin grandes cuestas.
Cómo llegar
🚗 Llegar en coche
La forma más cómoda y flexible.
-
Desde Santander (45 min): A‑67 + A‑8 dirección Oviedo; salida hacia Comillas.
-
Desde Bilbao (1 h 30 min): A‑8 dirección Santander; salida hacia Comillas.
-
Desde Oviedo/Gijón (1 h 45 min): A‑8 dirección Santander; salida hacia Comillas.
-
Desde Madrid (4 h 30 min): A‑1 + A‑67 + A‑8.
Aparcar suele ser sencillo fuera de temporada. En verano, mejor dejar el coche en zonas algo más alejadas del centro.
Llegar en autobús
La empresa ALSA conecta Comillas con Santander y Oviedo.
-
Santander → Comillas: unos 50–60 min.
-
Oviedo → Comillas: alrededor de 2 h 30 min.
-
Parada en el centro del pueblo, muy cómoda para moverse a pie.
✈️ Llegar en avión
El aeropuerto más cercano es:
Aeropuerto de Santander (SDR) – 50 min
Desde allí puedes ir a Comillas en:
-
Coche de alquiler (la opción más rápida).
-
Autobús: aeropuerto → Santander → Comillas.
Aeropuerto de Bilbao (BIO) – 1 h 30 min
Buena opción si encuentras vuelos más baratos.
🚆 Llegar en tren
Comillas no tiene estación, pero puedes llegar en tren hasta:
-
Torrelavega (30 min en coche).
-
Santander (45 min en coche).
Desde allí, enlazas con autobús o coche.
Recomendaciones y consejos para visitar Comillas
| Consejo | Descripción |
|---|---|
| Visitar temprano | El Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano se llenan rápido. Ir a primera hora evita colas y te permite disfrutar del entorno con más calma. |
| Moverse a pie | Comillas es pequeño y muy cómodo para caminar. Aparca una vez y olvídate del coche: llegarás a la playa, al centro y a los monumentos sin problema. |
| Evitar horas punta | En verano, la playa y el paseo marítimo se llenan a partir de las 12:00. Si buscas tranquilidad, ve antes o después de esa franja. |
| Explorar alrededores | San Vicente de la Barquera, Oyambre o Santillana del Mar están a pocos minutos. Perfectos para completar la visita con rutas, playas y pueblos con encanto. |
| Reservar con antelación | En julio y agosto la ocupación es muy alta. Si quieres buenos precios y alojamientos bien ubicados, reserva con tiempo. |
Visitar Comillas es una experiencia que combina historia, arquitectura modernista, naturaleza y ese ritmo pausado tan propio de la costa cántabra. Tanto si vienes a pasar un día como si te quedas varios, el pueblo tiene la capacidad de sorprenderte con cada paseo: sus casonas, sus miradores, su playa y, por supuesto, el inconfundible Capricho de Gaudí.
Y si te quedas con ganas de más —que suele pasar—, a pocos minutos tienes uno de los pueblos más bonitos y mejor conservados del norte: Santillana del Mar, perfecto para continuar la ruta con calles empedradas, casonas medievales y la famosa Colegiata de Santa Juliana. Es una extensión natural del viaje y un complemento ideal a la visita de Comillas.
Sea cual sea tu plan, Comillas es un destino que invita a volver. O mejor dicho: a no querer irse del todo.
Algunos de los enlaces que aparecen en esta guía son enlaces de afiliado. Esto significa que, si reservas o compras a través de ellos, a ti te cuesta lo mismo y a mí me ayudas a mantener este proyecto y seguir creando guías útiles como esta. Solo recomiendo servicios y lugares que realmente merecen la pena.
Añadir comentario
Comentarios