Montblanc y los monasterios de la Ruta del Císter
Entre las montañas suaves del interior de Tarragona y los valles donde los viñedos dibujan geometrías perfectas, aparece Montblanc, una villa medieval que conserva intacta su silueta amurallada. Aquí, lejos del bullicio de la costa, el paisaje cambia: el aire huele a pino y romero, los campos se ondulan entre colinas y los pueblos se asientan en lo alto de pequeños promontorios desde los que se domina toda la comarca.