Semana Santa de Sevilla 2026: lo imprescindible
Sevilla cambia de ritmo cuando llega la Semana Santa. Las calles se llenan de un murmullo expectante, como si la ciudad respirara más despacio. El aire huele a azahar y a incienso, y las luces cálidas de los cirios dibujan sombras que se mueven al compás de los pasos. Un tambor lejano rompe el silencio, la multitud se abre con respeto y, de pronto, aparece el cortejo: un mar de túnicas, música que eriza la piel y un paso que avanza como si flotara. En esos instantes, Sevilla no es solo un lugar; es una emoción compartida que se vive con los cinco sentidos.